Descripción
León desde siempre ha acogido y recibido a peregrinos, turistas y viajeros con los brazos abiertos. Una ciudad que te enamorará al contar con algunos de los monumentos más espectaculares de España. Tendrás ocasión de deslumbrarte con la imponente fachada de su Catedral, que sobresale sobre del resto de los edificios del casco viejo; y admirar las vidrieras de su interior, consideradas las más hermosas de Europa.
Destacan también los frescos románicos de la Colegiata de San Isidoro, conocidos como la capilla Sixtina del románico, y la fachada más importante del plateresco, el Hospital de San Marcos. Y por supuesto, si eres un apasionado del modernismo no puedes dejar de conocer la Casa de Botines de Gaudí.
Estás en la ciudad perfecta para comenzar tu Camino de Santiago. Una urbe que conjuga cultura y gastronomía. Entre el Barrio Húmedo y el Barrio Romántico, encontrarás el equilibrio perfecto para combinar visitas a su rico patrimonio arquitectónico y cultural con momentos de “tapeo” y descanso.
Comenzarás tu primer día como peregrino siguiendo las conchas de bronce que salen desde la Catedral. Tras la salida de León, que resulta algo tediosa y monótona, dirigirás tus pasos hacia los extensos mares de cereal de la estepa castellana.
En esta etapa te enfrentarás a una disyuntiva. Al llegar al pueblo de Virgen del Camino, deberás decidir entre dos alternativas: el recorrido original hasta Villadangos del Páramo que atraviesa un par de pueblos sin servicios, o la alternativa que nos dirige hacia Villar de Mazarife, disfrutando de la tranquilidad del campo.
Villadangos del Páramo es una de las localidades más santiaguistas de esta ruta, desde el punto de vista iconográfico. Podréis visitar la iglesia parroquial de Santiago Apóstol y, a la salida del pueblo, la laguna de Villadangos, está catalogada como Zona Húmeda de Interés Especial, por ser una de las zonas húmedas más valiosa de la provincia de León.
La etapa de hoy es sencilla y mucho más bonita que la anterior, sin apenas asfalto aunque con algún que otro repecho. Disfrutarás de espacios naturales hasta llegar a Hospital de Órbigo, donde podrás descubrir la historia del Puente del Paso Honroso.
Tras abandonar esta localidad, de nuevo se te presentarán dos opciones de ruta. Seguir recto por un camino monótono junto a la nacional o girar a la derecha hacia Villares, un recorrido mucho más interesante. Las dos rutas coinciden en el Crucero de Santo Toribio.
Desde Santo Toribio, podrás contemplar cómo Astorga comienza a dibujarse en el horizonte, señal de que tu objetivo está muy cerca.
Finalizarás la etapa entrando de lleno en el corazón de la Maragatería, Astorga. El Camino Francés y la Vía de la Plata confluyen en esta histórica ciudad. Los años de cruce cultural, desde sus inicios prerromanos y romanos hasta su esplendor medieval y posterior, han configurado Astorga como uno de los puntos de interés artístico y cultural más importantes de nuestro país. Esta pequeña ciudad cuenta con un gran número de monumentos de obligada visita, entre otros, el rico legado de la época romana, la Catedral de Santa María o el Palacio Episcopal, obra del genio Gaudí. Y para reponer fuerzas, no podrás irte sin probar su espectacular cocido maragato.
Hoy la dificultad de la etapa aumentará un pelín con respecto a las anteriores debido a que el terreno se vuelve cada vez más montañoso. Con la mirada puesta en los Montes de León, caminarás por la Comarca de la Maragatería, donde el estilo románico es sin duda el protagonista.
En el primer tramo de la etapa puedes optar por una pequeña variante que te acerca al Castillo de Polvazares, un desvío muy recomendable que sumará un kilómetro más a tu etapa y te permitirá visitar uno de los núcleos mejor conservados de la comarca.
En Rabanal del Camino, puedes visitar las ermitas del Bendito Cristo de la Vera Cruz y la de San José. Como edificio civil, destaca la Casa de las Cuatro Esquinas, lugar famoso porque según la historia fue el lugar de pernoctación del Rey Felipe II durante su viaje de peregrinación a Santiago. Por último, y entre otras cosas, en la parte más alta del pueblo, podrás visitar la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, un templo románico del S. XII declarado Bien de Interés Cultural en 1982, que es perfecto ejemplo del estilo románico leonés.
El día comienza con un reto, el ascenso a los Montes de León, barrera natural entre la Comarca Maragata y la Comarca de El Bierzo. Una larga subida que te llevará a la Cruz Ferro, uno de los lugares más míticos y emblemáticos de todo el Camino Francés. Muchos peregrinos traen una piedra desde su lugar de origen o desde el inicio de su Camino, y la depositan allí con la intención de que todos sus problemas queden en este lugar. Son frecuentes momentos de gran emoción.
Continuarás tu etapa caminando con el Teleno a tu izquierda, hasta iniciar un fuerte descenso de 17 kilómetros por la ladera del Monte Irago. Tras pasar por los pueblos de El Acebo y Riego de Ambrós, llegarás a Molinaseca.
Molinaseca es uno de los pueblos más bonitos de este Camino, de hecho, está declarado Conjunto Histórico de Bien de Interés Cultural, por el buen estado de conservación en el que se encuentran sus casas de piedra, que aún lucen en la actualidad un gran aspecto medieval.
Esta etapa, aunque larga, será mucho más amable que la de ayer. Caminarás a través de campos de viñedos, pasando por pueblos tranquilos y llenos de servicios en los que descansar. El paisaje se irá tornando cada vez más verde a medida que avanzas, Galicia ya está cerca.
Los primeros 8 kilómetros del día te acercarán a Ponferrada, donde podrás visitar su famoso castillo del Temple y pasear por las encantadoras calles de su casco antiguo. Las flechas amarillas te adentrarán en el verde Valle del Bierzo, pasando por pequeños pueblos y caminos que discurren entre agradables campos de vides hasta la capital de las guindas: Cacabelos; un pueblo que te enamorará por sus estrechas calles, sus balcones llenos de geranios y sus suelos de gruesa piedra.
Villafranca del Bierzo es toda ella en sí un monumento. Os recomendamos perderos paseando por sus callejuelas, en las que encontrarás escudos y muestras de la arquitectura tradicional berciana, con sus característicos tejados de pizarra y sus corredores de madera. En esta localidad es imprescindible disfrutar de la rica gastronomía del Bierzo: botillos, embutidos, empanadas y truchas; todo ello acompañado de sus ricos vinos. Este paseo gastronómico será de obligado cumplimiento realizarlo por la Calle del Agua.
Esta es la etapa reina del Camino Francés. Un emocionante recorrido que quedará en tus recuerdos para siempre. No solo por su extraordinaria belleza, si no por la temida subida a O Cebreiro, uno de los ascensos más largos de toda la ruta. Así que ármate de paciencia y disfruta, porque sin duda el extraordinario entorno en el que te encuentras recompensará todo tu esfuerzo.
O Cebreiro es considerado desde hace siglos la puerta de entrada a Galicia desde Castilla. Está situado en plena Sierra de Os Ancares, un lugar mágico, de gran tradición y misticismo, cuna leyendas, misterios y milagros. Pasear por sus empedradas calles es todo un regalo para los sentidos, así que disfruta y desconecta y saborea todos los kilómetros que has recorrido; no existe un lugar mejor para finalizar tu Camino.
Este último día tú mandas, puedes regresar a casa o continuar siete etapas más hasta Santiago de Compostela. El tramo gallego es uno de los más espectaculares de todo el Camino Francés, y llegar a la Plaza del Obradoiro es un momento muy emotivo que merece la pena vivir.
Pero en caso de que tu Camino haya terminado, estamos seguros de que no serán tus últimos días como peregrino/a. Te damos la enhorabuena y te esperamos de nuevo, porque hacer el Camino de Santiago sólo tiene un problema, y es que querrás repetir.













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